CARP FLIES II


¿Montajes estilo americano?, ¿acaso han inventado los americanos la pesca con mosca de carpas?

Pues no es el caso, aunque como casi todo lo referente en el mundo del “fly fishing”, si es cierto que son los que más han profundizado, y han desarrollado esta modalidad hasta el punto de rallar en la perfección, técnicas, equipos, revistas y como no montajes centrados únicamente en la pesca de carpas a mosca, y es que a pesar de que nos pese, en muchas ocasiones hemos de abrir nuestros ojos a lo que nos llega allende los mares, descubriremos un mundo muy interesante. Pescando truchas con perdigones al hilo somos unos “cracks”, pero hay que reconocer que en otras variantes de la pesca con mosca podemos aprender mucho de otros lugares. Los peces son los mismos y no entienden de banderas, ¿acaso no debería funcionar aquí lo  mismo que en otras aguas?



En España, fue a principios de la década de los 90 cuando la pesca de carpas con mosca comenzó a extenderse, y con más ganas que medios unos pocos pioneros fueron profundizando en su pesca e ideando los primeros montajes. Pero la que fue la principal imitación, me atrevería a decir que la numero uno, no fue un patrón ideado y creado para este ciprínido, sino más bien un “préstamo” nacido y creado para otra especie, fue y seguramente sigue siendo el Woolly Bugger la mosca que primero ataba todo mosquero en su hilo a la hora de pescar carpas.


DESPEDIDA DE NUESTRA QUERIDA WOOLLY
En ocasiones en la vida debemos aprender a decir adiós, las despedidas son duras, cierto, pero si no cerramos un capitulo difícilmente veremos las bondades de lo que está por venir…
No debemos olvidar la frase referida unas líneas atrás, este patrón no nació destinado para lo que está siendo utilizado, cierto es que funciona, pero a día de hoy  se ve superada por goleada en cuanto a las prestaciones que podemos obtener de las imitaciones “de moda”.




Quien me conoce sabe de mi predilección a la hora de plantear mis jornadas, y cierto es que los barbos copaban la mayor parte de mis incursiones, no obstante últimamente me he centrado en la búsqueda de carpones, y mis observaciones al respecto de la efectividad o no de ciertos patrones han llegado como mazazos, no han sido necesarios años de experiencias para dar con una conclusión, si no que las deficiencias de patrones clásicos en contrapunto a las ventajas de los más modernos podían comprobarse en una misma jornada, valga este sencillo ejemplo como muestra:


.Woolly clásico con cabeza dorada VS Montaje moderno invertido.

Recula poco profunda con el fondo salpicado de algas y algunas piedras, carpas de gran tamaño que avanzan con movimientos muy lentos rastreando el fondo relajadamente, el pescador se aproxima de manera sigilosa, lo consigue, ninguno de esos monstruos ha presentido su acecho.


A.     El pescador lanza su Woolly, que nada más tocar el agua ha de comenzar a recoger, el agua apenas cubre un par de palmos, pero se ve obligado a recoger demasiado rápido para no enganchar con el fondo, demasiado rápido para las tranquilas carpas y ninguna detecta la mosca, lo intenta de nuevo, a pesar de que alguno de los peces más próximos ya están algo alertados. En el segundo intento sabe que ha de frenar su recogida para aproximar la imitación de manera efectiva, a pesar del riesgo de enganche, deja descender su Woolly, consigue aproximarlo a una gran carpa, pero necesita pararlo un instante o de lo contrario pasara de largo, lo hace, detiene su recogida, pero cuando intenta imprimir de nuevo movimiento algo ocurre. Su mosca esta enganchada en el fondo, no tiene otra salida, y con un fuerte tirón intenta liberarla…resultado, todas las carpas huyen de la recula, demasiado ruido.

B.     Misma situación, el pescador tiene la suerte de contar en su caja con media docenita de imitaciones de la Primordial Carp Stew, lanza su mosca y sabe que ha de dejar que la imitación descienda hasta tocar el fondo, para en el momento que su presa entre en su zona de acción comenzar a deslizar la imitación por el fondo, gracias a su acción en el agua, esta mosca nada invertida, por lo que el enganche con algún obstáculo es muy improbable. La situación acontece con un resultado más deseado, lugar en la capa de agua, “timing” lento y momento adecuados terminan en captura.






Cierto es que he adaptado los puntos cruciales de los hechos expuestos a los intereses del artículo, y puede suceder una gran cantidad de variables, pero no es menos cierto que esta es una situación bastante habitual, basta que os veáis en medio de la acción para que os acordéis de este artículo y posiblemente de su autor.



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