BLACK HIGHLANDS II

La segunda jornada de nuestro periplo la dedicamos desde un primer momento al embalse, queríamos ir un rato "a lo fácil" después de tantas vueltas del día anterior.

Pero en ocasiones lo sencillo se torna en complejo, nada mas llegar ya vimos que no seria coser y cantar, un viento frió nos paralizaba el rostro, y el sol no hacia acto de presencia.
Sin embargo decidimos comenzar, por supuesto atando escandalosas Cherno, en mi caso Hopper Juan, por aquello del viento y la necesidad de golpear.
La visibilidad era muy escasa, y decidimos detenernos a esperar la mejora, lo hicimos en una punta no muy profunda de rocas, mientras aguardábamos yo no perdía el agua de vista.
Al rato vi una mancha negra desplazándose por el fondo, comencé a seguirla como podía por la escasa visibilidad. y de repente ascendió a comer algo en superficie con una furia notable.

No podía ser mas que un becero, lance mi Hopper Juan y subió sin pensar, tremenda la potencia de este pez, siendo un buen ejemplar para ser un becero, cortitos pero muy anchos.



Tras esta gran captura nos las prometimos felices, y andamos un gran trecho de orilla, alguno vimos, pero los pocos que había no estaban por la labor, y aun fue peor, pues fue detenerse el viento y desaparecer de las orillas los pocos que había.

A medio día la situación nos obligo a cambiar de lugar, nuevo rumbo!!

Afortunadamente la tarde fue mucho mas fructífera, llegamos a un tramo de río y nos repartimos la zona, Jesús se marcho río arriba y yo me baje del coche en la zona baja, Lo raro es que durante las primeras tablas del río no veía ni un solo pez, no parecía que la cosa fuese a mejorar.

Pero como por arte de magia tras unos cientos de metros remontando el río empece a cruzarme un barbo tras otro, no suele pasar que en apenas una hora de pesca se sobrepasen la veintena de capturas, pero esta si fue la ocasión, no estaba soltando uno cuando venia otro, y agachado dejando uno en el agua otro atacaba la mosca, una autentica locura.





Hay veces en las que aunque todo parezca difícil y cuesta arriba, si no tiramos la toalla y persistimos podemos tener nuestro premio.










1 comentarios:

  1. Qué bonito el becero, hace tiempo que no toco uno. La insistencia y la exploración, más que la paciencia, sí.

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